jueves, 24 de enero de 2008

Querido diario...

Querido diario.

Ayer no te pude escribir porque no estuve en casa ningún rato y por la noche no tenía el cuerpo para contarte nada.

Ayer fui egoista, solo quería para mí una cosa y no quería que la cogiera mi hermana y para ello le empujé.
Se dió un golpe en la cabeza con la estantería haciendo que le sangrara, ella cuando se vió la sangre lo primero que hizo fue darme una bofetada. Yo lloré pero ella no me dirigió la mirada, me sentía culpable y a parte mis padres me echaron la bronca y se fueron a urgencias dejandome sola.

No me podía quedarme allí esperando a que vinieran para cenar, así que decidí a salir a la calle, vagué por aquellas calles heladas, y volví a casa para directamente meterme a la cama.


Hoy le he tenido que pedir perdón y bueno se lo he dicho pero mi perdón no ha sido muy convincente... y tampoco quería hacerle daño a mi hermana, pero claro eso es lo que todo el mundo dice...

He dejado ese tema a un lado y ahora no quiero pensar en nada. Me acabo de dar una ducha y me ha sentado bien aunque esa ducha me ha echo pensar en él...
Espero que no me castigen...le quiero volver a ver, quiero ver sus ojos reflejados a los míos, pero me temo que no va ser así....

Bueno diario te tengo que dejar, me vuelve a gritar y temo por mi vida...

Mañana te volveré a escribir y si no lo hago es porque mi vida ya no existira...

2 comentarios:

Soñadora Empedernida dijo...

Vaya, la historia va desarrollándose de un modo bastante trágico.


Dime, As.
¿Por qué el cuerpo no te pide escribir cosas alegres y/u optimistas?



Smile.
^^

Trid dijo...

Porque ese día estaba mal más o menos...

Ya ves...

El día que escriba algo alegre serás la primera que lo leas xDD


=)